Para estar con él, hizo falta más que el sentimiento, hizo falta más que la decisión, no bastó el querer de los dos, ni que que todas las puertas fueran abiertas hasta que él y yo nos encontráramos. Hacía falta que todo el rencor fuera desechado, que el miedo quedara destruído en pequeños pedazos de papel. Arrancamos el odio y lo echamos al fuego. Ahora la fruta podrida está derribada; desde hoy el árbol da flores en cualquier mes, está junto al río. Y yo a él lo amo. Y él me ama.
Cuando te hablo esa palabra la siento nueva una risa al salir de mis labios y en el viaje se vuelve misterio es mi suspiro mi beso exhalado en tus oídos Te amo.
Estoy haciendo todo lo posible por no proseguir mi lectura de Roberto Arlt, misma que he disfrutado más de lo que esperaba. ¿Será que me auto castigo? Tal vez sólo me siento culpable de disfrutar una buena lectura. Mi profesor Mario NO lo va a comprender, y yo sí quiero seguir leyendo los siete locos. Me pregunto por qué a veces me cuesta trabajo aceptar las cosas lindas, como hacer la tarea sin que nadie me moleste, como cuando el Jóven Hombre quiere cargar mi mochila, sí, sí quiero que me cargue la mochila, no sé qué me llevó a decirle que no, tal vez me da miedo que un día deje de querer hacerlo. Y escribir en el blog ¿No es acaso algo lindo? A mi parecer lo es, por eso a veces lo dejo y me escondo de ese placer culpable que me causa desvelarme publicando algo y que tú lo leas. En este momento presiento que si me pagaran por escribir aquí no sería lo mismo... sería mejor, claro, pero qué importa. Me pagan por dar clases, empiezo a disfrutarlo. Disfruto bailar después de hacer ejercicio, cantar después de bailar y bañarme mientras canto... Mejor hoy mismo y para siempre abandono la culpa. Mira, se aleja ahora mismo de mí. Qué alivio, si no me hubiera atrevido, viviría culpable de vivir, y la verdad por algo vivo.
Cuando desperté, lo que logró sacarme de la cama fue ir corriendo al baño, regresé con frío, deseando no tener que comenzar un día como cualquier otro. Después hice ejercicio, sudé de tal manera que podría tener calor a cinco grados bajo cero, comí casi nada y comparé mis pobres esfuerzos con la idea de estar en un gimnasio dos horas diarias y comer menos. Cuando me bañé, estuve planeando una estructura infalible para vivir un futuro de "éxitos", me preocupó ver tantas opciones y que ninguna en realidad me interesaba. Al escribir, noté lo que me hace falta, no tendría ningún caso seguir intentándolo sino hasta dentro de veintiún años más de experiencias y lectura. Cerré los ojos, deseando que alguien me rescate.
Ahora tú vienes a decirme que ante mí callarás de amor. Me has visto atentamente, ninguna de mis máscaras puede esconder lo que soy en realidad, así te gusto. Si tú vas a decirme algo nuevo cada mañana, si todos los días vas a conquistarme como sólo tú sabes hacerlo; si tú dices que me esfuerce y sea valiente porque siempre estás conmigo, si existe un éxito mayor al que esperaba y de tu brazo puedo llegar ahí; si te importo y piensas que soy bonita, si estás enamorado de mí; si ves lo que tengo en mis manos y puedo usarlo de tal forma que tú en mi debilidad me hagas más fuerte, entonces no me importa lo que digan los demás. Entonces sí vivo. Es verdad, he decido escuchar lo que dices, cada vez hablas más fuerte y yo entiendo mejor.
Hoy acudí a Dios, más de una vez, para obtener fortaleza. La recibí.
Hoy me aguanté todas las ganas de escribirle al Hombre, aquel del que sí escribí, con MAYÚSCULAS, en mi libreta. Y escuché la canción.
Hoy hubo muchos problemas, pero el doble de buenos momentos, de buenas personas, palabras y regalos.
Hoy en la Ciudad de México estamos a diez grados, tengo frío y aunque sigo sintiendo mis dedos, sentirlos menos de lo normal me recuerda que ahí están.
Hoy me comí dos galletas sin sufrir. De la escuela a mi calle escuché música en un coche con Lady D y Sir R, no sentí tanto frío.
Hoy aproveché el tiempo, canté, leí, escribo. Hoy Dios me escuchó, yo aprendí un poco más sobre escucharlo a Él.
Hoy No me preocupé por mañana, ayer NO me preocupé por hoy.
Soy hija, soy amada, hermana, tengo derechos, responsabilidades, tengo un presente, sueños y planes, batallas ganadas, victorias que arrebatar, tengo debilidades, fortalezas, soy artista, soy más que mi edad, más que mi nombre y más que todo lo que ves.