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De cuando ya no me gustan

Preferiría estar dormida, pero es mas grande lo que me llama a pasear por aquí. Hoy un fuerte impulso me llevó a borrar de esta compu -siempre tan amistosa ella- toda referencia a... chicos del pasado, sí, chicos que no fueron, chicos que quise querer y no quise. Si tú, lector, eres uno de ellos, seguro no lo sabrás porque siempre soy tan prudente en callar mis emociones como es debido y en hablarlas con quien debo. El punto es, independientemente de que haya tenido bellas inspiraciones -y a veces no tan bellas, pero prefiero callar en esos asuntos- ya no quiero esos textos de poca esperanza, vacía esperanza, flojera de esperanza, oh bostezo, "esperanza". Es extraño pero el hecho de borrar todos esos sentimientos me hizo libre de algo que no se ve pero que estaba. Noté una constante en ellos (en los chicos y en los textos), nunca me convencían por completo... sé que a ustedes que navegan en la ociosidad más bien les importa poco ser partícipes de esto, pero veo que siguen leyendo, continuaré. Me cansa pensar que sufrí por algunos textos (unidos a los amables jovenzuelos/no tan jovenzuelos, vaya que raro, me ocurría desde la secundaria), sufrimientos poéticos claro, pero sufrimientos al fin. Ahora es como si en mi mente hubieran muerto y sus cadáveres (soy tan dulce en mis imágenes) fueran amontonados para la destrucción total que está a punto de llevarse a cabo esta madrugada de almohada, cuando cierre los ojos soñaré que no los sueño y que regresan a sí mismos aunque siempre estuvieron sitiados en su epidermis, la diferencia es que ya no estrán en mí. La ceremonia de hoy dormir, servirá por elegante confirmación de mi azul despedida. Finalmente, habrán desaparecido como ya desaparecieron. Se siente bien, como lavar los trastes una mañana... una mañana linda. ¿Han flotado con libertad mientras duermen, hasta salir por la ventana y ver algo tan bello que al despertar lo olvidan? Eso me va a pasar hoy, y no podré recordarlo, pero hago constancia de que estoy consiente de lo próximo a ser experimentado.
Y ahora un comercial: publicaré pronto un poema, sé que lloran con deseos de leer algunos nuevos versos y como no les desprecio tanto, esperarán poco para volver a sonreír.

Voz

Por tu boca un caudal de esferas marinas

Desemboca en la cuenca de mi mente

En la cuenca de mi mente un caudal

Por tus labios. Más profundo

De tus labios y

Tu boca

Vuelo

Sería tu caricia

En mi piel

Se funde la lluvia en almohadas atentas

Vigilantes de ensueño.


Una puerta que lenta

Me muestra entreabierta

Ríos todos de estío

Desconfío sonriendo de tus veranos

Y te invito a nadar en mis ojos sin daño


Palabras, olas en calma

Ardientes ojos de un suspiro matinal

Veintiún aves dibujan sin nubes su beso

He de ser en tu boca un sabor sin pasado


Y la luna tardía

Rasga velos maullando el desvelo escondido

De llevar cada noche

Un paseo de estrellas, recuerdo y olvido.

CAFÉ

Tú, tinta derramada sobre la galaxia, meteoros de café. Emana un sabor, enfrentamiento en la playa terrestre, naves y palmeras. Contigo mis días saben al bosque estrellado en el que escribo, ese en donde duermo, lleno de puertas, único bosque de Ciudad Alfombra.

Tu universo es café. Moka en la vía láctea, amargo en cabinas, café, este planeta de vainilla, si lo miras, brilla.

Mi gato blanco sale de noche para sumergirse en satélites de café.

Aquel

Detrás de la barra él se servía. Mariana lo observaba de frente, sosteniendo una copa de vino a medias. Cada movimiento, mirada y sonrisa era frágil, poseía los sonidos del cristal, de una música inexistente que Mariana logró recordar. Si no pudiera creer real su propia melodía ¿Qué caso tendría pensar que aquello era posible? Por eso la reinventó y fue dichosa un rato. Platicó con él, mirándolo como si realmente pudiera quererlo, exprimiendo cada expresión que hacía como si en verdad le importara lo que ella hablaba. Para entonces Mariana, ya sabía que ese hombre no era aquél al que había olvidado y ahora buscaba. La plática transcurrió rítmicamente, los dos saborearon cada palabra irreal, cada movimiento de esa danza que nunca tendría fin porque no tuvo comienzo. Todo era tan incierto como cierto era el lugar en el que estaban, con sus inciertas luces. Todo era tan incierto como inciertas eran las pláticas de los demás, con sus ciertas intenciones. Él no pudo haber sido cualquiera pero lamentablemente apareció, y Mariana estaba feliz de poder creer estar feliz con él un rato. Decidió no tocarlo, no conocerlo más, y definitivamente no decir que lo iba a extrañar como extrañaba a los otros, a los que no podía olvidar, porque todos ellos, los que parecían ser aquél, nunca fueron. A él lo notó desde el principio, le interesó desde que platicaron, decidió admitirse que le interesaba porque después de unos días no sabría más de él. Ella bebió un poco de vino, después se reflejó en sus ojos miel, en su sonrisa, en su bella imperfección. De estar así unos días más se convertiría en un problema, alguien de quien Mariana tendría que deshacerse con dolor, como siempre. Pero sin buscarlo, sin desearlo, sin quererlo apareció; un fantasma que después se esfumaría, y el sabor de sus palabras tan reales, tan ciertas, se perdería con él, disolviéndose en la nebulosa del pasado. Mariana tarareo tristemente la canción en su mente. Así era siempre. Mariana seguiría siendo Mariana, probablemente siempre sola. Echando a cada uno de ellos fuera de su vida o arrancándolos correctamente, para no sufrir tanto. Nunca eran aquel y aquel no aparecía, el que alguna vez dijo que rompería el olvido. Ella lo esperaba sin más, era el único. Tal vez Mariana también llegaría, en algún siglo distante, a desaparecer. Poco a poco.

Días de Enero

Vamos a conocernos despacio
murmullo de sol en invierno
Hay atardeceres que duran un siglo
nuestro amanecer será eterno
Pintando con bruma mi cielo que es tuyo
disuélvanse hojas secas de nuestro pasado.

Tragedy

For A.
Campaign against idealizing strangers behind windows.


Tragedy is having you near me
Not been able to see you closer
Tragedy is you looking at me
Indifference of the strangers
Tragedy, I lost you before knowing your name
Tragedy the smoothen movements of your back.
That is your tragedy
To turn away from me
Cooling your every glance
Holding somebody else´s hand, tragedy
The glass between us
Will always be there
But it is no tragedy that you can cross it like I once did
Tragedy is you not wanting to.
That was the one day I lost you
This steps will never be there again
No more tragedy. It´s up to you, I won´t be waiting.

Calla

Enmudece tu mirada
Gritos de la frente
suenan mientras callas
labios secos, los minutos otra vez
Nombra el alma
que no escucho
mas lo sé todo de mí
Un segundo la mirada
ya de pronto se te apaga
un segundo en la semana.

Palabras

¿Soy poeta?
O me salen las palabras al silencio
¿Soy poeta?
O rescato de los ríos el desierto

¿Soy poeta?
O callando existen sólo mis palabras
que se tiñen con el sol de una mirada
resplandecen, vuelan alto

son guiadas por mil soles
Palidecen en su esfuerzo
y temblando reconocen aquel frío
Cuando salen, ya no hay sol
palabras mías, cuando salen.

PARA TI

¿Por qué escribir es adictivo? Si supieras que esto lo voy a escribir para y por ti ¿Qué harías?
Hoy me pregunté qué pasaría si me estuviera arreglando para ir al cine contigo y no sola, así que volé y en la puerta de afuera me estabas esperando. Iríamos al cine, después de ver una película se me antojaría comprar un helado en nutrisa. En mi mente me sentí muy bien
acompañada de tu silencio. Caminamos por la calle y el frío sólo nos hacía reír pues estábamos juntos. De noche se te ocurrió tomar un café y en algún lugar de coyoacán pude ver otra vez tus ojos y nuevamente se me olvidó fijarme bien en su color, tu expresión me llena tanto que no permito concentrarme en los detalles más allá de lo mucho que me gustas.
Eran perfectos el silencio entre tú y yo y la risa si decíamos palabras. Se te ocurrió comer algo, yo sólo te miré, no como nada después de las seis.
Como ya se hacía tarde subimos al metro, ahí en mis pensamientos me detuve y al imaginar mi cara percibí que estaría algo triste pues en la línea verde me visita algún recuerdo. Tú lo
notaste, aun que esa no fue mi intención. Luego de preguntarme igual que lo hizo una vez alguien, por qué estoy triste, yo sólo sonreiría y entonces un poco más de tus palabras me alegrarían.
Después de caminar juntos hacia la puerta de mi casa no recuerdo que dijiste ni tampoco que pasó. Solo recuerdo que entré muy feliz y me despedí por última vez a través del cristal viendo tu sonrisa, tu cabello y tus manos como cuando dices adiós. Al entrar a mi recamara la imaginación regresó a mi cuerpo y quise llorar por la soledad de ti, quise llorar porque estaba tan feliz y sé que contigo la realidad nunca podrá ser así como en mi sueño la viví

SÉ QUE NO ES

Llegarás tú entonces a ser buen recuerdo
O acaso también me arrepiento de ti
Porque lloro y no miento con esos momentos
Si quiero escuchar más miradas
O sentir tal vez más tus palabras
Si luego ya pienso y me entero
Que contigo no tengo razones que me hagan ceder
Y aún así me despierto y presiento
Que otra vez ya no voy a llegar
A fundir tus palabras con estas las mías
Y dejar poco a poco mi miedo morir
Vas a ser ya, sospecho
Como el beso del canto de un ave
O acaso es posible no ser memorable
Es entonces probable que no me arrepienta
Y dejar de privar ya mis sueños que suelen dormir
Para luego mostrar la sonrisa
Y vivir esa fiesta de aquel que sí puede decir
Que tal vez no pasó ya más nada
Pero mira mis ojos, mis labios no extrañan, cuando saben que sí te viví.